• Font size:
  • Decrease
  • Reset
  • Increase

DEL RECETARIO DEL GRAN CAPITAL AL P.N.D. LOCAL

“…Hizo Simoncito un pastel de nieve Y a asar en las brasas hambriento lo echó, Pero el pastelito se deshizo en breve,

Y apagó las brasas y nada comió…”

Asistimos a un momento en que organismos que velan por la seguridad y rentabilidad de las inversiones del gran capital en el mundo se han aliado para lograr trascendentales transformaciones en la educación y formación técnica profesional, luego de que la han encontrado como la posibilidad real de acceder a los cuantiosos recursos públicos que los gobiernos asignan a dicho renglón en todos aquellos territorios donde podría ejercerse una dominación sin mayores obstáculos, obteniendo para sí el gran negocio del siglo como respiro a sus crisis económicas, pero además anticiparse en una especie de nueva colonización por la apropiación de aquellos recursos naturales que les garanticen agua, oxígeno y ecosistemas de mayor sostenibilidad.

Es así como el segundo boletín “Shangai al Día” del mes marzo de 20141, da cuenta de la reunión semestral adelantada y que opera como plataforma de encuentro de importantes entidades asociadas que trabajan en el ámbito de la EFTP (educación y formación técnica profesional): la Comisión Europea, la Fundación Europea de la Formación, la Organización Internacional del Trabajo, la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos, la UNESCO y el Banco Mundial, y que a través de foros regionales, foros digitales y congresos internacionales, vienen diseñando la estrategia y el recetario a aplicar en los países objetos de sus jugosos nichos de negocio.

No bastó la estrategia de los Tratados de Libre Comercio, TLC para intentar alzarse con el negocio privado de la educación y la salud, sino que ahora se avanzó en la pretensión de alzarse los recursos públicos y la posesión de los recursos naturales que ya escasean en otros continentes y que conforme incremente el deterioro del planeta convertirán en verdadera potencia a quienes logren poseerlos (tierras para aseguramiento alimentario, oxígeno, agua, ecosistemas de mayor resistencia, entre los principales); esa es una de las razones por las que otrora potencias industriales y económicas tienen puestos sus ojos en varios de los países latinoamericanos, pero especialmente aquellos con gobernantes que aún le rinden culto al colonizador y que son incapaces de dirigir un país con soberanía y dignidad de patria.

Infortunadamente Colombia es la mejor muestra de esa sumisión y falta de inteligencia estratégica para buscar la supervivencia de sus gobernados, así ha quedado evidenciado en el actual Plan Nacional de Desarrollo que se discute en ese Congreso unanimista en el que lo ha convertido la unidad nacional de Santos, y que ya sin ningún rubor arranca la introducción del Plan (derrotero del ciclo de gobierno) informando que el mismo recoge las recomendaciones de la OCDE —136 de los 230 lineamientos— en sus diversas temáticas, como quien dice, ya ni siquiera pensamos con cabeza propia y con sujeción de nuestras dramáticas realidades, sino que tenemos que acogernos mansamente a lo que los dueños del capital, foráneos y ávidos de apoderarse de muchos de nuestros negocios y riquezas, nos indican que debemos realizar para facilitarles sus anclajes en nuestro territorio y sociedad. Hasta hace apenas unos años el mismo recetario de la banca transnacional se nos imponía

1 http://unesdoc.unesco.org/images/0022/002270/227059s.pdf

bajo el chantaje del oneroso crédito, asesoría o ayuda militar, pero el legislativo y el ejecutivo se cuidada de no dejar explícita en nuestra normatividad la receta y el recetador, así ésta fuera vox populi, había algo de vergüenza y quizá temor al posterior señalamiento de abyección, pero hoy hasta posan como pavos reales, tanto presidente como sus ministros, cuando dicen desvergonzadamente que están solicitando ser admitidos en el “club de los ricos” o como Simón (el de Rafael Pombo) que posa de gran ilustrado porque incluyó la mayoría de las recomendaciones de la OCDE en su tarea de diseño del PND, definitivamente se necesita ser muy desfachatado para comportarse así y seguir como si nada pasara, o creer que todos los colombianos somos retardados mentales que no alcanzamos a comprender lo que se traen entre manos.

Retomando la intención de este escrito, decíamos que estamos en un momento de fuertes presiones por transformar los sistemas educativos a nivel global, a homogeneizarlos en su estructura y hasta en sus contenidos, tanto para los docentes como para los educandos, de tal forma que la educación, como una mercancía más, pueda ser objeto de amplísima explotación por parte de los mercaderes transnacionales. A esa transformación corresponde que hoy se nos presente en el PND la creación del Sistema Nacional de Educación Terciaria” (SNET) en el que estará agrupada toda aquella formación postsecundaria, sin especificarse de manera clara que se trate de formación diferente de la educación superior, lo cual ha suscitado las serias y argumentadas reacciones de varios rectores de universidad pública y privadas y de la ASCUN (Asociación Colombiana de Universidades) y sectores del movimiento estudiantil y sindical.

Pareciera que la intención que no se materializó con la fallida reforma de la Ley 30 de Educación Superior, ahora se implementa vía Plan Nacional de Desarrollo, y se avance aún más en la premisa que induce a que el derecho a la educación de los colombianos también se transforme en un servicio más que se garantizará sólo a través de las Alianzas público- privadas, según se deduce del texto del referido plan, es decir el Estado abandona su papel, su responsabilidad y se los encomienda a los mercaderes privados nacionales y transnacionales, y si a ello le adicionamos que se modifica el sistema educativo para reemplazar la educación superior por aquella denominada educación terciaria, podríamos estar confirmando aquello de que lo que se busca es instalar en el país una educación pobre para pobres y una de altísima calidad para los que puedan pagarla, o lo que podría ser más dramático, que nuestras nuevas generaciones renuncien desde ya a una educación universitaria y deban conformarse con alistarse desde muy temprana edad al mercado laboral (tal y como está concebido en la estrategia de la articulación con la educación media para con los niños de 14 años) disponiendo únicamente de aquella oferta postsecundaria liderada mayoritariamente por el sector mercantil privado de la educación, al que no le asisten ni obligación ni propósitos de Estado.

Pero sí resultó triunfante Asenof (Asociación Nacional de entidades de educación para el trabajo y el desarrollo humano), organización que agrupa a los mercaderes privados de formación para el trabajo, que apalancados por la ex viceministra y exdirectora de Icetex, Martha Lucía Villegas, no sólo buscó la radicación en el Congreso del Proyecto de Ley 019 de 2014, con la cual pretendieron organizar el servicio público de la educación y formación profesional, antes denominada educación para el trabajo y el desarrollo humano, proyecto éste al que en su contenido le alcanzamos a identificar 15 razones de inconveniencia para el país y contra el SENA, sobre las cuales debimos alertar y poner en conocimiento de los legisladores y lograr con ello bajarle el acelerador con el que lo llevaban a una rápida aprobación, pero que sin embargo están viendo materializado el contenido de su lesivo proyecto en el hoy P.N.D., es decir le dieron la vuelta a las serias objeciones al proyecto en cuestión y presentadas oportunamente al legislativo y lo introdujeron en el actual PND; es que para eso sirven las actuaciones de servidores que como puerta giratoria hoy se desempeñan a nombre del Estado y mañana lo hacen a nombre del negociante privado. Con esa categorización de educación terciaria en la que van a quedar en el mismo saco con IES, Universidades  e  Instituciones  serias  de  Formación  Profesional  y  educación  tecnológica,


disputándose los recursos públicos de la educación, habiéndose hecho y mantenido sin control alguno por parte del MEN, lógicamente son los más beneficiados de esta pesca de rio revuelto en el que nos encontramos, con un Ministerio de Educación liderado por personas sin experiencia y para las que el rigor técnico poco o nada les importa.

Esta concentración en un sistema de educación terciaria, de los subsistemas de educación formal y educación no formal en los que se ubicaba la formación profesional, convenientemente denominada formación para el trabajo, despoja al Ministerio del Trabajo de su papel rector en dicho campo y se lo adjudica exclusivamente al Ministerio de Educación, con lo que de paso se oficializa lo que llamábamos la “formalización del SENA” y así se avecina muy seguramente su rápida adscripción a ese ministerio, así hoy ya no cuente con las apetitosas rentas parafiscales que lo hacían organismo disputable por varios ministerios, pero que por su infraestructura en todo el país y trayectoria formativa lo convierte en instrumento de todo tipo de discurso asistencialista y demagógico.

Sobre la calculada transformación de los sistemas educativos existen números documentos de la OCDE, de la UNESCO y de los organismos y agremiaciones financieras en los que se pueden deducir tanto los propósitos ideológicos y mercantiles de dicha iniciativa, como los que subyacen de la dependencia y dominación de potencias hoy con inocultables crisis financieras, las mismas que aspiran superar por cuenta de los TLC y adherencia al Club de Ricos.

Tuvimos la razón cuando advertíamos que la implantación de las competencias laborales primero en la formación profesional impartida por el SENA y con aspiración a extenderse a toda la educación en general, era el primer eslabón para mercantilizar la educación y para forzar el retiro del Estado como garante del derecho a la educación de los ciudadanos y del derecho a la formación técnica de los jóvenes con los deberes concretos para los empleadores. Hoy esas mismas competencias laborales son la  llave para cercenar la universalidad e integralidad de la educación y son el apalancamiento para el tema de las Cualificaciones y todos esos nuevos sistemas que se crean so pretexto de la aprobación del PND para la era Santos II.

El fuerte lobismo adelantado por la exviceministra Villegas y el aval del grupo de parlamentarios reseñados en artículo del Observatorio de la Universidad Colombiana2 (Roy Barreras, José David Name, Juan Lozano, Juan Carlos Vélez, Manuel Guillermo Mora (Partido de la U), John Sudarsky, Felix José Valera, Juan Manuel Galán, Luis Fernando Duque y Gabriel Zapata), muy seguramente hizo posible que el propósito mercantil de Asenof quedara contenido en el PND, sin que dicho contenido hubiese sido seriamente discutido por los sectores educativos comprometidos y pasando de agache frente a las razones de inconveniencia alertadas previamente al congreso. Este tipo de lobismo y silla giratoria de altos dignatarios son los que dan al traste con el interés general de los colombianos y convierten el ejercicio de la política en hechos con bochornosos e ignominiosos como el sonado caso Pretelt en la rama judicial o la implantación de carteles en el comercio de productos. Esta vez por cuenta de esas prácticas tenemos el sistema educativo ad portas de transformarse en un engendro que sólo servirá al interés lucrativo de los mercaderes nacionales y transnacionales, pero con el agravante  que se camina es a una perversa
transformación ideológica de nuestra nueva generación de jóvenes y clase trabajadora.

Atar todo el sistema educativo al mercado laboral y reducir el conocimiento a unas calculadas competencias laborales es negarle a próximas generaciones el acceso a las dimensiones de la cultura, el arte, la filosofía y en general a las ciencias naturales. Buscan convertirnos en una sociedad de autómatas o especie de robots de carne y hueso, funcionales exclusivamente a

2   http://www.universidad.edu.co/

las leyes del mercado, sin pensamiento crítico ni capacidad de reflexión alguna, operadores únicamente de aquellas tecnologías que se nos imponga desde fuera, y en el caso de los efectos de la desaparición de la formación profesional, trabajadores absolutamente instrumentales y totalmente analfabetos del mundo que los rodea.

La experiencia SENA de haber contribuido efectivamente en la formación de la mano de obra del país, nos permite afirmar que todos los pueblos necesitan contar con una institucionalidad estatal que se ocupe de formar los trabajadores que absorbe luego el aparato productivo, distinta de la institucionalidad universitaria, ni mejor, ni de menor calidad que la otra, solamente distinta, de naturaleza ocupacional porque la disciplinar le corresponde a la universitaria, y esa diferenciación y reconocimiento de sus naturalezas, población objeto y glosarios distintos es lo que permite aterrizar un sistema educativo acorde con nuestras propias realidades y necesidades tanto de sociedad como de país, libre y soberano. Trasladar de manera mecánica modelos foráneos, algunos ya fracasados en  otras partes, sin la necesaria controversia por parte de los actores nacionales, y al margen de nuestras particulares condiciones de desarrollo social, político y nivel de industrialización, es una forma suicida contra todos nuestros jóvenes y próximas generaciones. Imponer un marco nacional de cualificaciones que nos “homogenice el conocimiento” en lugar de combatir las inequidades, las exclusiones y la baja cobertura y calidad de la educación que dice inspirar la propuesta, lo que hace es profundizar en  ellas y generarle a mediano plazo  mayores dificultades para el aparato productivo nacional que logre sobrevivir a la aplanadora neoliberal rodante, pero podría explicarse si de antemano se tiene presupuestado la desaparición del mismo y la consolidación de la nueva colonización con ropaje de supuestas buenas prácticas, que no son tales porque si así fuera, Grecia, España, EEUU y aquellos otros países que siendo parte de ese selecto grupo del club de ricos, no estuvieran enfrentando las crisis económicas y sociales que han debido afrontar, es decir sus prácticas no son tan buenas como nos las pintan.

Son innumerables las críticas que serios sectores educativos y de opinión le han formulado al contenido del PND y que pueden consultarse en internet, cuestionamientos que deberían ser tenidos en cuenta por los parlamentarios al momento de votar dicha ley, esa sería la mejor contribución de la unidad nacional al país, ejercer la labor legislativa con cabeza propia, con dignidad y especialmente con sentido de patria.

Finalmente invitamos a toda la comunidad educativa del SENA, a los movimientos por la defensa de la educación pública y de calidad, al movimiento sindical y al pueblo colombiano en general a oponerse de manera decidida al P.N.D. por entreguista, por condenar a las próximas generaciones a una educación pobre para pobres, por desaparecer la formación profesional integral a cargo del Estado, por suplantar al legislativo en su papel, por crear mayor dependencia del colonizador, por procurarse la quiebra definitiva del aparato productivo nacional, por legislar en contra del constituyente primario. Esta genuflexión del DNP a través del proyecto de plan nacional de desarrollo para la era Santos II sólo puede merecer el repudio de todos los colombianos y debe servir de punto de partida al momento de participar en los procesos electorales que se avecinan.

EQUIPO PEDAGOGICO DE SINDESENA JUNTA NACIONAL
Bogotá, 6 de abril de 2015

SmartNews.com
Switch mode views: